sábado, junio 15

‘GH VIP 8’ recibe a un campeón del mundo y sorprende con un giro inesperado que afecta al ‘Hermano mayor’

Los nuevos habitantes de ‘Gran Hermano VIP 8’ han completado su primera semana en Guadalix…pero algunos con más comodidades que otros. Tras los primeros días de convivencia de los participantes, repartidos entre la casa, totalmente equipada y con acogedoras estancias, y las difíciles condiciones de la cueva prehistórica, llegó por fin la ansiada unificación de ambos grupos. El ‘viaje’ al presente de los cavernícolas fue uno de los grandes momentos de la segunda gala del ‘reality’, emitida este 21 de septiembre en Telecinco ocupando el espacio de ‘Cuentos chinos’.

Además, a lo largo de la noche se consumó la incorporación a la casa Javier Fernández, doble campeón del mundo, siete veces campeón de Europa y medallista olímpico en patinaje artístico. El deportista es a partir de ahora concursante oficial.

Sin embargo, la entrada del madrileño iba a marcar también la marcha del infiltrado. Pedro García Aguado no entró en ‘Gran Hermano VIP 8’ como concursante oficial y los demás debían adivinar quién se escondía detrás del pseudónimo del ‘colibrí’.

De hecho, antes de la gala, el resto de participantes dijeron sus quinielas en el confesionario. Jessica Bueno y Sol Macaluso, las dos que no acertaron, fueron penalizadas con 3 puntos en las primeras nominaciones, mientras que Laura Bozzo ganó la inmunidad por ser la primera en identificar al infiltrado con el ‘Hermano mayor’. 

Pedro García Aguado la ‘lía parda’

Pero como adelantaba Marta Flich al comienzo del programa, García Aguado «la había liado parda». El ex waterpolista no soportó la presión de tener que ocultarle esa información a sus compañeros, y la que iba a ser su última noche en Guadalix se derrumbaba y revelaba su papel de infiltrado.

«Tu aventura acaba aquí», anunciaba la presentadora abruptamente a mitad de la gala, para desconcierto del ‘colibri’. «Me despido, pero no estoy de acuerdo. Yo hay un momento en el que me rompo, pero una vez que ellos ya habían votado», se quejó.

Lo que no se imaginaba es que el programa había preparado un giro inesperado que lo afectaba directamente. «Te diré una palabra: dilema», planteó Flich. Pedro García Aguado se enfrentó a una difícil decisión, y es que tuvo que decidir si se quedaba en la casa como concursante oficial.