miércoles, febrero 21

Los Raso del Portillo se imponen en el cierre del Alfarero de Oro de Villaseca

Iniciaba el martes otra nueva tarde, la última, del XXIII Certamen Alfarero de Oro 2023 de la localidad toledana de Villaseca de la Sagra, y lo hacía con buen ambiente en los tendidos. La novillada celebrada ayer era la aplazada por la DANA que tanto afectó a la comarca sagreña y que tantos daños ha causado en numerosos municipios. En esta ocasión se lidiaron novillos de Raso de Portillo y Alejandro Vázquez.

El primer de la tarde, de la ganadería de Raso de Portillo, fue para el novillero de Sanlúcar de Barrameda «El Melli». Desde salida el novillo mostró la cualidad de humillar por ambos pitones aunque le faltó algo de fuerza. El Melli estuvo voluntarioso en una labor en la que faltó acople. Silencio y ovación al novillo en el arrastre.

El segundo novillo de la tarde le tocó en suerte a Jesús de la Calzada, correspondiente a la ganadería que pasta en tierras cacereñas, Alejandro Vázquez. Durante la faena, el novillero mostró sus cualidades con la mano derecha en las primeras tandas. Sin embargo, al novillo le faltó transmisión y más ajuste en el novillero. Silencio en el arrastre al novillo.

En el tercer novillo de la tarde, de la ganadería de Alejandro Vázquez, Víctor Cerrato lució en el caballo. Desde el inicio de faena, Cerrato tuvo buena actitud, destacando su poso y madurez. Recetó series cortas ante un novillo parado. Mató de estocada, lo que le supuso una vuelta al ruedo, mientras que para el novillo hubo silencio en el arrastre.

De la ganadería de Alejandro Vázquez fue el cuarto novillo de la tarde, que fue ovacionado de salida por su trapío, aunque fue devuelto tras ser muy mal picado. Así que en el cuarto bis, de la misma ganadería. El Melli puso voluntad desde el inicio de la faena. Sin embargo, su labor ante el animal no llegó a coger impulso, lo que supuso silencio para el matador y silencio en el arrastre.

De Raso de Portillo fue el quinto novillo, que mostró casta y calidad por el pitón derecho. De la Calzada dio alguna serie estimable con la diestra. Al final de la faena, el novillero recogió palmas, mientras que la res fue ovacionada en el arrastre.

El sexto novillo, de la misma ganadería que el anterior, tuvo transmisión y fue exigente. En este turno, Cerrato estuvo voluntarioso macheteando por abajo al novillo. Silencio al novillero y silencio al novillo en el arrastre.