sábado, abril 20

Más de 60 millones para el campeón de constructores

Más allá de la purpurina y el glamur que despliega el título de piloto campeón del mundo, a las escuderías de Fórmula 1 les interesa más el Mundial de constructores. Es sencillo. La empresa propietaria de la F1 (Liberty Media) distribuye los premios y el dinero a los equipos, no a los pilotos.

Los ‘team manager’ de cada una de las diez estructuras que compiten en el calendario de carreras pagan un salario a los pilotos, más los bonus en variables por victorias, puntos o vueltas rápidas, pero el gran montante del dinero que reciben de la F1 proviene de los derechos de televisión y, en menor medida, de las tarifas que pagan los circuitos sede por albergar un gran premio.

La F1 asigna una cantidad a las escuderías en función de su clasificación en el Mundial de marcas del año anterior. Red Bull, que consiguió matemáticamente este título en Japón, recibirá más dinero que nadie, más de 60 millones de euros según fuentes consultadas por ABC.

AlphaTauri, que solo ha logrado cinco puntos y es el último en el ranking de 2023 a falta de cinco carreras, tendrá menos ingresos que el resto (12 millones, la cifra estimada para el último). Y así sucesivamente, en escala y proporción a la clasificación general de escuadras.

Por este motivo suele insistir Fernando Alonso en la lucha que mantiene Aston Martin con Mercedes y Ferrari por ser el siguiente en el escalafón a Red Bull. Mercedes y Ferrari han tomado ventaja respecto al equipo verde, entre diez y veinte millones de diferencia entre una posición u otra.

Marcas como Ferrari (por haber concursado en todos los Mundiales), McLaren, Red Bull o Mercedes (por haber ganador más de dos títulos) cobran unos millones extra.

El dinero de las televisiones es uno de los soportes en una estructura de F1, que además recibe financiación de sus patrocinadores, acuerdos comerciales con otras marcas y venta de productos en el ‘merchandising’.

Este reparto está vigente en los llamados Pactos de la Concordia y se distribuye desde la época en que Bernie Ecclestone gestionó la Fórmula 1, de los años 70 hasta 2017, cuando fue apartado de la dirección. Los acuerdos están firmados hasta enero de 2025.